Hoy los rascacielos forman parte del paisaje de cualquier gran metrópolis. Pero hace 2.800 años, mucho antes del acero estructural y del hormigón armado, levantar un edificio hacia el cielo era otra historia. Y aunque al pensar en las grandes construcciones de la Antigüedad se nos vengan a la cabeza las pirámides de Egipto o los templos de Grecia y Roma, esta vez hay que mirar hacia otra latitud: las tierras altas de Etiopía.
Allí, en la antigua ciudad de Yeha, se levantaba el palacio de Grat Be'al Gibri. No era, claro está, ningún Burj Khalifa, pero un nuevo análisis de ingeniería apunta a una posibilidad sorprendente. Y es el sistema de muros de piedra y madera podría haber soportado cargas correspondientes a muchas más plantas de las que sugieren los restos conservados.
Un palacio de 2.800 años en Etiopía
El edificio fue erigido alrededor del año 800 a. C. y ocupaba una planta de unos 60 por 60 metros, lo que lo convierte, según la Universidad Técnica de Brandeburgo en Cottbus-Senftenberg (BTU),
en el mayor palacio conocido de su época en el sur de Arabia y África Oriental.
Un incendio lo destruyó en la Antigüedad y solo sobreviven partes de la planta baja y del podio sobre el que se alzaba. Aun así, las ruinas guardan pistas de su antigua grandeza.
Como detalla Arkeonews, el palacio descansaba sobre un podio de unos seis metros y mostraba una entrada monumental, con una amplia escalinata y seis pilares de arenisca de unos diez metros. A ello se suma una escalera interior, indicio de que el edificio tenía varios niveles.
Did Africa Have Multi-Story "Skyscrapers" 2,800 Years Ago? New Research Suggests They Had The Technology | IFLScience If you wandered the Ethiopian highlands around 2,800 years ago, you might have been fortunate enough to stumble across an ancient cityscape dominated by a mini-skyscraper. A team of German archaeologists and civil engineers has taken a fresh look at the remarkable architecture of Grat Be'al Gibri, or Grat Be’al Geubri, an ancient palace built around 800 BCE in the Tigray Region of northern Ethiopia. That's roughly the same time Homer was musing about the worst cruise ever and the Phoenicians were getting to grips with the alphabet. Today, much of Grat Be'al Gibri lies in ruins, little more than a set of cobbled steps and a few pillars. In its heyday, however, it is believed to have been a towering, multi-storey structure at the centre of the grand city of Yeha. How tall was the Ancient Palace Grat Be’al Gibri? Archaeological work suggests the building had a ground plan of approximately 60 by 60 meters (196 by 196 feet), making it the largest known palace in East Africa at the time. Pillars at the entryway are thought to have been 10 meters (33 feet) tall, which, along with the remnants of stairs, implies it had at least three stories. The actual height, however, has proved difficult to pin down because much of the structure was destroyed by fire. Ancient sources from the wider Arab world claim this part of East Africa once had buildings with up to 20 stories, while rock art in South Arabia depicts palace-like complexes with at least nine stories. But would these feats of engineering have been achievable in an age before reinforced concrete or structural steel beams? It’s not impossible, says a new study. The site's layout hints that its designers combined stone and timber in a distinct pattern, laying wooden beams flat within the rubble masonry, like reinforcing ribs. This technique is similar to the "timber-laced masonry" found across parts of southern Arabia and northeastern Africa during this period. It’s also a style that has enjoyed something of a renaissance in modern architecture, with hybrid timber construction now being used for sustainable high-rise buildings in cities around the world. So, the research team took this technique into account, gathered measurements of wall sections from the remains of Grat Be'al Gibri, including a wall corner and a doorway, and plugged the data into a 3D model to examine its load-bearing capacity. A 19-story megastructure? In a series of virtual reconstructions, the palace was pushed to its limit to work out the maximum number of stories it could reach before it toppled over. Because the researchers couldn't be certain which types of wood and other materials were used, they ran several simulations According to a press release describing the work, the researchers found one scenario where the structure could achieve a height of 19 stories. Even in their least favourable simulation, it still reached 16 stories before collapsing. These values, while they neatly fit with the evidence from written sources, are very much at the top end of what would have been possible at this site. At present, there's no way of knowing whether Yeha's architects and engineers really exploited the full potential of their methods and materials. The land of 13 months of sunshine But, it isn't impossible. And, given Ethiopia's rich history, it perhaps shouldn't be too surprising. The country is the oldest independent nation in Africa and considered to be one of the world's oldest continuous civilizations, with a number of unique twists and cultural quirks. Known as the "land of 13 months of sunshine” thanks to its unique calendar, the East African nation has a rich archaeological record dating back more than 3 million years, from ancient hominin remains to the oldest Christian basilica in sub-Saharan Africa. Grat Be'al Gibri itself sits within Yeha, an ancient site that’s currently on UNESCO’s “Tentative List” of sites that could be nominated for World Heritage status in the years ahead. With this fresh knowledge of the 2,800-year-old skyscraper, that nomination looks all the more promising. https://t.co/5jr8PW7aWK
— Owen Gregorian (@OwenGregorian) October 7, 2026
El enigma de la altura
Saber cuántas plantas tuvo, sin embargo, es un viejo quebradero de cabeza. Las investigaciones comenzaron en 1906 y una reconstrucción virtual posterior llegó a proponer ocho niveles. Pero existen referencias históricas a edificios aún más altos: los historiadores árabes hablaban de palacios de hasta 20 plantas y el arte rupestre del sur de Arabia muestra construcciones en forma de torre. La gran incógnita era si semejantes alturas resultaban técnicamente posibles.
De eso se han encargado Martin Drieschner, de la BTU, y Mike Schnelle, del Instituto Arqueológico Alemán. En su estudio, publicado en julio de 2026 en la revista Heritage,
elaboraron modelos 3D de dos zonas representativas de los muros, una esquina y un vano de puerta, y analizaron su capacidad de carga mediante el método de elementos finitos.
Como nadie sabe con exactitud cómo se comportaban aquellos materiales, recurrieron además a PolyUQ, un programa desarrollado por el propio equipo para trabajar con esa incertidumbre, según se lee en un comunicado de la BTU.
Muros de piedra y madera
Y ahí entra como factor la madera, la clave del sistema. Los muros combinaban piedra irregular y mortero de arcilla con vigas de madera dispuestas horizontalmente en capas alternas, unas a lo largo y otras a lo ancho, formando un entramado de refuerzo en su interior.
Según Arkeonews, entre las maderas utilizadas figuraban el olivo africano y la Cordia africana, con vigas de secciones rectangulares de entre 21 y 28 centímetros. Ambas especies presentan resistencia frente a plagas como las termitas. Lo interesante, según los investigadores, es que todas las vigas iban en horizontal, algo que distingue a Yeha de otros sistemas similares del sur de Arabia.
Y los resultados abrieron la puerta a una escala inesperada. Las variaciones en las propiedades de la madera apenas influyeron en la capacidad de carga de los muros, lo que apunta a un sistema constructivo robusto.
Según la BTU, los modelos indican que, bajo las condiciones analizadas, los muros estudiados podrían haber soportado cargas equivalentes a las de al menos 19 plantas. Por su parte, Arkeonews señala que, incluso en un escenario más conservador, los cálculos apuntaban a una capacidad teórica equivalente a 16 niveles.
¿Un rascacielos antiguo? Con matices
Las simulaciones permiten estimar la capacidad de carga de los muros, pero no determinar la altura que alcanzó realmente el palacio. En ese sentido, que Yeha tuviera un rascacielos hace casi tres milenios es, por ahora, algo que los números no permiten afirmar.
Dos expertos ajenos al estudio, Davide Tanasi y Kwasi Konadu, pidieron cautela en declaraciones a Newsweek con el uso de la etiqueta de "rascacielos". Tanasi explica que la cifra de 19 plantas se refiere a la capacidad de carga evaluada mediante el modelo, no a una altura que pueda atribuirse al palacio.
Konadu, por su parte, lo resume más claramente señalando que un muro que soporta 19 plantas no equivale a un edificio de 19. Arkeonews lo refuerza al precisar que los autores tampoco sostienen que el palacio tuviera un determinado número de plantas, sino que su sistema constructivo guardaba un potencial vertical mayor del que sugieren los restos.
Los cálculos, por tanto, muestran lo que la estructura era capaz de dar de sí, pero no cuántos pisos tuvo en realidad el palacio.
Aun así, que la etiqueta de rascacielos no encaje del todo no le resta asombro al hallazgo. Para Konadu, los resultados ponen de relieve los conocimientos que aquellos constructores africanos tenían sobre materiales y cargas, mientras que Tanasi destaca la sofisticación de la tradición arquitectónica de Yeha.
La altura exacta del palacio seguirá siendo una incógnita, pero sus muros dejan entrever la destreza de quienes lo levantaron.




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